Back to all inspirations

Primavera en The Wine & Country Club
Mar 2, 2021

Author

wineclub

Share this article

Nada más llegar a The Wine & Country Club lo tuviste claro. El paraje es excepcional y contemplar el paso de las estaciones por la dehesa y el entorno es una experiencia inolvidable. Has aprendido no solo a valorar estos momentos sino a comprender y saber comunicarte con el campo. La naturaleza es verdaderamente sabia y toda ella se comunica a través de sus olores, sus colores… solo hay que tomarse el tiempo necesario para estar receptivo a estas sutiles señales y saber apreciarlas.

Puede que la primavera sea la estación más agradecida de todas. Y es que, al llegar el mes de marzo, el campo se encuentra en todo su esplendor.

La mayoría de los grandes árboles que conforman la dehesa en The Wine & Country Club son encinas y quejigos; dos tipos de roble muy diferentes. Las encinas son robles de hoja perenne, que durante todo el año mantienen su follaje y que, con la llegada de la primavera florecen sus pequeños ramilletes. Flores que más adelante darán las deliciosas bellotas en las encinas más centenarias.

Por otro lado, los quejigos son de hoja caduca y las lluvias caídas junto con el ascenso de las temperaturas provocan una explosión en este bello árbol con multitud de hojas de color verde intenso.

En las pequeñas praderas de la finca, el suelo se torna verde, el cereal plantado coge fuerza creando un césped infinito y los huertos que abastecen a nuestras haciendas bodegueras se preparan para recibir las nuevas semillas: pimientos, cebollas, calabacines, berenjenas y lechugas que estarán ya disponibles en mayo.

Las peonías, de color verde esmeralda, se preparan para florecer en los meses de mayo y junio, pero es ahora, a finales de marzo, cuando los capullos se ven a punto de brotar. Una lección de vida, de pura naturaleza abriéndose camino tras el duro invierno.

Liebres, ciervos y multitud de aves esperan al acecho la salida de los primeros brotes verdes para pasear por la finca en busca de alimento.

Mientras, en la bodega no se para y se aprovechan los días lluviosos para embotellar el rico aceite de oliva virgen extra que se produce en los olivos de agricultura ecológica que salpican la dehesa de The Wine & Country Club. 

Primavera en el viñedo

 

La dehesa no es la única que refleja los cambios propios de las estaciones. Pasear por el viñedo es toda una experiencia, un espectáculo para los sentidos.

Con la primavera, iniciada más por la subida de las temperaturas que por la fecha que marca el calendario, comienza la época de desborre —donde las yemas, desde las que nacerá posteriormente un brote verde, dormidas durante el invierno se tornan a punta algodonosa. De ahí, comenzarán a brotar pequeñas hojas verdes que marcarán el inicio del ciclo vegetativo de la vid y la savia que circula por los vasos conductores y de la que se nutren sus células comenzará a circular de nuevo.

La primavera es la época en la que las vides florecen y son polinizadas; es la época de crecimiento de la cubierta vegetal; es la época en la que se puede desbrozar, eliminando lo que no es necesario; es la época en la que se puede despampanar, es decir, en la que se quitan los pámpanos a las vides para reducir la frondosidad excesiva; es la época en la que se puede espergurar: se dejan en los pulgares de la poda los brotes necesarios evitando un exceso de uvas y vegetación; es la época en la que se puede labrar para airear la tierra; y es la época en la que se debe tener el máximo cuidado con las enfermedades en las plantas.

La llegada de la primavera se hace patente en la naturaleza, pues las plantas despiertan mostrando un gran abanico de colores y aromas.