Back to all inspirations

El caballo andaluz o Pura Raza Española
Abr 9, 2021

Author

wineblog

Share this article

El arte equino, la majestuosidad de su monta, las características de su crianza y cuidado convierten la posesión de un caballo en toda una profesión. Un verdadero hobby que requiere tiempo y pasión. Y más cuando se trata de una raza que tras de sí tiene una historia de tantísimos siglos. El caballo andaluz o Pura Raza Española data de finales del neolítico, existen muestras de que tal semental empezó a ser montado en dicha época. Pero no fue hasta siglos después que se definió el término que hoy en día lo define.

En la época de los romanos, autores como Plinio el Viejo y Séneca ya hablaban del caballo de Hispania, y con la llegada de Felipe II de España se comenzó a tratar como una variedad única en el mundo y digna de un cuidado especial, prohibiendo su mezcla con otras razas. Este rey creó en Andalucía las Caballerizas Reales de Córdoba, agrupando a las mejores yeguas y sementales. El lugar no fue elegido al azar, sino que en los aledaños del Guadalquivir se daban las mejores y más prolíficas especies para la cría de caballos.

Con este impulso, aunque en la actualidad están presentes en países como Alemania, Francia, Inglaterra y demás países vecinos se debe a la gran fama que adquirieron siendo muy solicitados por todo Europa. Incluso llegaron a América, donde también tienen descendencia, gracias a los conquistadores que llevaron alguna especie en varios de sus viajes a través del Atlántico.

¿Qué define al caballo andaluz que lo hace tan especial?

 

El Pura Raza Española o caballo andaluz sobresale por su extensa longevidad al hablar de equinos. Entre los 20 y 35 años que pueden alcanzar perfectamente, fascinan con su belleza y elegancia. Entre sus rasgos faciales se observan unos ojos de alta expresividad y unas orejas ágiles que los hacen estar al tanto de todo su alrededor.

Unos músculos fuertes predominan en su cuerpo, y su crin, de gran espesura, otorga su tan marcada majestuosidad. Por último, su cola es larga y ligeramente ondulada.

En cuanto a su personalidad, nos encontramos ante una raza dócil y de gran inteligencia. Su doma es sencilla, aunque no haya sido educado con anterioridad, no cuesta excesivo trabajo adiestrado debido a su tranquilidad. Es un animal muy paciente. Por lo tanto, montarlo también se convierte en una agradable actividad.

Estas características lo han convertido en un ejemplar digno de competición, tanto salto de obstáculos como demás pruebas de equitación, su figura predomina.

Tanta es su belleza y exquisitez que también se ha hecho un hueco y es la raza elegida en espectáculos diversos de música y baile. dónde el animal baila guiado por su jinete, además de participar en concursos de morfología dada su tan destacada fisonomía.

 

Cómo cuidar a un Pura Raza Española o caballo andaluz

 

El cuidado de los caballos requiere de unas atenciones especiales y en el caso de una raza tan destacada no iba a ser menos. El agua siempre debe estar en un punto exacto de limpieza y frescura para mantener la salud del animal.

La alimentación debe representar entre el 2 y el 3 % de su peso corporal. El aseo del Pura Raza Española debe ser diario en invierno, dejándolo siempre bien seco, y realizarlo dos veces al día durante la época estival. En esta época no es necesario secarlo ya que las altas temperaturas lo harán y, además, de esta forma se contribuye a que el animal se refresque. Y, ante todo, un buen cepillo para retirar bien todo el polvo y barro y desenredar las crines.

Por último, a modo de curiosidad, esta raza tan sobresaliente ha tenido también su lugar protagonista en el cine en películas como la trilogía de El Señor de los Anillos, o en el caballo que monta Mel Gibson en el film épico Braveheart.