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Rituales slow life, conoce las “no rutinas” de una vida lenta
Jun 22, 2021

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wineblog

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rituales slow life

Hoy te proponemos unas made in The Wine & Country Club.

El ritmo lento, marcado por un estilo de vida relajado bajo la filosofía slow life o slow living marca hoy en día tu vida. Ya sabes lo que es, lo tienes interiorizado y te acompaña jornada tras jornada, pero en ocasiones echas de menos contar con una rutina lenta que te ayude a organizar tus días. Hoy te proponemos una made in The Wine & Country Club.

rituales slow life

Al amanecer  

 

Comienza tu jornada con una sesión de meditación. Esta no tiene porqué ser muy larga, 12 minutos al día son suficientes, sobre todo al principio. Después, continúa con unos leves estiramientos de tu cuerpo a base de posturas básicas de yoga, también llamadas asanas.

Huye del móvil o cualquier otro aparato electrónico. Ya no tienes esa necesidad de hiperconexión con el mundo. Si surge algo importante, se pondrán en contacto contigo. Mientras, disfruta de esa sensación de libertad. 

Disfruta del desayuno. Deja atrás esos cafés rápidos, de pie en la cocina, mientras repasas la agenda del día. Cámbialos por un desayuno lento. Dedica tu tiempo a cocinarlo, a saborear, a degustar esos alimentos que te van a llenar de energía para el resto del día: fruta, kéfir, tortas de avena, pan de masa madre, café natural… para alimentar y nutrir tu organismo.

Intenta realizar tus actividades con tiempo suficiente de forma que, si tienes algún compromiso o simplemente vas a salir, no tengas que hacerlo corriendo y evitar así el estrés que genera ir con prisas a los sitios.

 

Durante la jornada   

 

Visita el huerto orgánico, pasea entre los viñedos, piérdete entre las encinas. Se trata de estar en movimiento, de estar en contacto con la naturaleza, realizando descansos cada hora para mover el cuerpo y relajar la vista si estás haciendo alguna tarea que te exija mayor concentración.

Come algo a media mañana, lo que más te apetezca, incluso prepara tu mismo un snack sano. Cuentas con una suerte inmensa teniendo tu propio huerto orgánico y tus árboles frutales. ¿Qué hay mejor que recoger unas fresas silvestres y poder comerlas al momento?

A la hora de comer, dedica a esta labor al menos una hora, de forma tranquila, y mejor acompañado. Tras la comida, las buenas costumbres te hacen echarte la siesta, que como bien sabes, lo óptimo es que su duración no sobrepase la media hora. Si la siesta no forma parte de tu vida, puedes cambiar ese descanso por leer un rato.

Continúa paseando, tomándote tu tiempo para descansar de lo que estés haciendo si te mantiene muy ocupado, toma el aire y recarga pilas de tanto en cuanto.

rituales slow life

 Al anochecer

 

La mejor forma de terminar el día es pasando tiempo con quien vives, amigos o incluso con tus mascotas. De igual modo, dedícate a estar en contacto con los tuyos, aunque estén lejos a través de videollamada o por teléfono.

La cena estará marcada, al igual que el resto de las comidas, por una preparación casera, que además contará con el apoyo de los ingredientes que tu mismo cultivas.

Al acabar, dedícate tiempo a ti mismo. Ya sea leer, escuchar música, tocar un instrumento o, quién sabe, incluso escribir. Todo ello, cómo no, acompañado de una copa de tu propio vino, el quemismo has vendimiado. Después podrás darte una ducha relajante y un masaje en las sienes con algún tipo de producto efecto calmante que te aportará una mejor predisposición para dormir y descansar. 

Un consejo extra: introduce entre tus nuevos rituales de rutinas slow una máxima que existe en India, donde hay un dicho popular que afirma que aquellos que se dan un masaje de pies cada día, alejan la enfermedad de su vida.

En definitiva, haz de cada rutina un ritual.